De niña tuve una agenda. No era del año, pero eso no importaba. Me gustaba el efecto del lápiz pasta sobre sus tapas de cuero negro. La llené de dibujos, de crónicas del día a día, de frases expresivas, de historias de fantasía, de libretos de programas imaginarios. También puse muchas veces ¡Crishat!. Es una expresión que inventé para quejarme de todo lo que en ese momento oprimía mi mente y mi corazón: la separación de mis papás, ocurrida ese año, el colegio (uno de monjas en el que estuve dos años), mi confusión interior cuando la pubertad anunciaba su llegada. Era esta agenda mi refugio y mi consuelo.
Hace años la perdí. No sé qué hicieron de ella. Tal vez el mundo que en ella construí está más vivo en el recuerdo que en sus páginas. Y es este recuerdo, con una fuerte carga emotiva, es el que me llevó a esta otra agenda, que encontré por casualidad en la red. "Los días al revés", de Pep Carrió, es un diario visual donde cada día tiene su afán. No tiene palabras, solo dibujos, justo ese tipo de dibujos que solo pueden entender aquellos que alguna vez tuvimos, de niños, una agenda.
"Los días al revés" demuestra además cómo el formato de un libro también dialoga con el contenido.Y es que este libro tiene todo lo de una agenda: su cubierta, el color del papel, las fechas impresas, las líneas para la escritura. ES una agenda, y como tal, nos invita a entrar a la intimidad, y a leer signos que aluden a las emociones, a la vivencia del día a día.
Qué bueno que la editorial La Fábrica nos permita disfrutar de este libro en youtube.
El libro en: http://www.lafabrica.com/es/noticias/110/039los_dias_al_reves039_de_pep_carrio
miércoles, 27 de marzo de 2013
La vida en una agenda... y "Los días al revés" de Pep Carrió
martes, 26 de marzo de 2013
Isol es galardonada con el mayor premio de literatura infantil
- La autora de “Nocturno, recetario de sueños” recibirá el próximo 27 de mayo en Estocolmo el premio de literatura Astrid Lingen, consistente en 5 millones de coronas suecas (770.000 dólares).
La admiro. Isol, ilustradora argentina dueña de un trazo libre y emocional, fue la merecedora de uno de los más grandes premios (en dinero) del mundo de la literatura infantil: el Astrid Lindgren Memorial Prize, que dará a la autora 5 millones de coronas suecas para que siga creando.
“Tomando el claro punto de vista de los niños como partida, aborda sus preguntas con una expresión artística poderosa y ofrece respuestas abiertas. Con humor liberador y ligereza trata también los aspectos más oscuros de la existencia”. Así describió la Fundación Astrid Lindgren la obra de Isol, al anunciar este reconocimiento en Vimmerby, Suecia.
Isol tiene una larga lista de libros nacidos de su fecunda imaginación. El primero con el que tropecé fue Petit el monstruo, historia que renueva la antigua pregunta acerca de la bondad -¿los humanos nacen siendo buenos?-. Después me encontré con Tener un patito es útil, libro objeto que cuenta una historia desde dos puntos de vista diferentes. Más tarde me sorprendí con Nocturno, recetario de sueños, libro publicado en 2012 que entrega ideas para tener sueños entretenidos al momento de dormir.
La ceremonia de entrega del premio Astrid Lingren se realizará el próximo 27 de mayo en Estocolmo. Aplaudiremos a la distancia.
Isol (cuyo nombre verdadero es Marisol Misenta) también es cantante y compositora. Aquí sus creaciones musicales: http://www.myspace.com/isolzypce
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viernes, 22 de marzo de 2013
Libro de la semana: El lenguaje de las cosas, de María José Ferrada
"Aunque no los oigamos, las lámparas, los paraguas, los relojes, incluso los muebles de la casa tienen su lenguaje, suspiran, susurran sus anhelos..."
Así presenta la Editorial El Jinete Azul este precioso libro de poesía de la escritora María José Ferrada e ilustrado por Pep Carrió: "El lenguaje de las cosas".Con la lectura, me sentí invitada a escuchar profundamente a los objetos de la casa, percibiendo aquello que le da sentido y existencia. Las ilustraciones también dejan espacio para el blanco, un blanco que invita a imaginar.
Si el género de este libro lleva el apellido de "infantil", es solo porque su lectura es comprensible para personas muy jóvenes. Su disfrute no tiene límite de edad.
Pueden leer este libro en el siguiente enlace: http://issuu.com/eljineteazul/docs/ellenguaje/13
Les cuento también que la autora de este libro, María José Ferrada, recibió hoy -viernes 22/03/13- el premio Poesía Para Niños, de la Editorial Kalandraka (España), por su libro "El Idioma secreto". Un reconocimiento muy merecido.
jueves, 21 de marzo de 2013
¿Qué hacer para que mi hijo lea?
Esta es una queja que he escuchado a menudo. Me cuentan sus diarias luchas y sus fallidas estrategias para lograr que su retoño avance unas páginas en las lecturas obligatorias del colegio, y me piden que les recomiende textos para inculcar el hábito de leer. Pero sugerir títulos es como dar una receta médica: debe ser a la medida de cada uno. Si los libros son como fármacos para potenciar la inteligencia, una mala prescripción, o una sobredosis, puede ser letal. Por eso, los libros no se deben prescribir; más bien, uno debe salir a su encuentro.
En mis tiempos de niña (¡oh, tiempos gloriosos!) no nos hacían leer más de 3 libros al año en el colegio, pero tenía en mi dormitorio, desde tiempos inmemoriales, un estante con una pequeña colección de la Editorial Andrés Bello. Cuando estaba en segundo básico y ya leía con seguridad, agarré el título que más llamó mi atención: “Mujercitas”, de Louise May Alcott. Me conquistó desde su primera línea: - ¡Una Navidad sin regalos no es Navidad! - refunfuñó Jo… Fue tanto mi entusiasmo, que escribí un texto apócrifo (hoy perdido). Después quise continuar con “Hombrecitos”, pero como justo mi mamá lo estaba leyendo, agarré de nuevo “Mujercitas” para pasar el tiempo. Años después, en quinto básico, cuando tuve que dar prueba con nota de la lectura de este libro, lo había leído al menos cuatro veces.
¿Por qué tanto entusiasmo por Mujercitas? Bueno, yo era una niñita que dibujaba igual que Amy, que estaba leyendo igual que Jo, que gozaba escuchando las conversaciones de las cuatro hermanas, que participaba en sus juegos y en sus conflictos, y podía ser una más entre ellas. La magia del libro operó conmigo, porque de alguna forma, era el libro que yo estaba esperando.
No a todos les gusta “Mujercitas”, pero eso no significa que la magia no pueda operar. Pasó con don Luis: él es un hombre rudo, que no terminó el colegio, y que desde niño trabaja la tierra con sus manos. A sus cincuenta y tantos años, su mayor entretención es seguir las carreras de caballos por radio o por TV cable. Ama los caballos. Tanto, que quedó prendado con la portada del libro que estaba leyendo su hijo -un profesional ya titulado-, por la ilustración de dos hermosos fina sangre en pleno galope. Se trataba de “La muerte juega a ganador”, de Ramón Díaz Eterovic, cuyo relato recorre caballerizas, hipódromos y apuestas, con el fin de dilucidar la extraña muerte de un jinete. Antes, don Luis había leído “Azabache”, de Anna Sewell, y “Platero y yo”, de Juan Ramón Jiménez. Ahora, con “La muerte juega a ganador”, don Luis volvió a ser un entusiasta lector.
No es extraño que una persona sin hábitos de lectura pueda sentirse fascinada por un libro. A todos nos sucedió alguna vez, la primera vez. Y es que los libros no son solo una sucesión de letras, sino que mundos, universos que se arman en la mente del lector que recoge un contenido y lo pasea por su mente. Pero uno no viaja con cualquier texto: así como don Luis agarró vuelo con los temas ecuestres, otros lo harán con el fútbol, la aviación, la moda a través del tiempo, los ovnis o los cupcakes. Para cada tema hay un cuento, una novela o una enciclopedia, y para cada texto, un lector.
Si los padres quieren que sus hijos lean, no pueden limitarse a la lista de libros “estándar” que entregan en el colegio. Primero piensen: ¿Qué temas de verdad motivan a mi hijo/a? Encontrada la respuesta, busquen, pero busquen con ganas, sin quejarse del tiempo ni del espacio. No se limiten a los libros: las revistas, los folletos y hasta los papeles sueltos también operan la magia. Y no obliguen al niño a leer. Los textos tienen que estar ahí, guiñándole el ojo. El futuro lector sabrá cuándo concertar un encuentro.
Un botón de muestra que de todo hay en la viña de los libros:
Para adolescentes futboleros:
“Anecdotario del fútbol chileno”, Juan Cristóbal Guarello, Ediciones B.
http://www.feriachilenadellibro.cl/index.php/anecdotario-del-futbol-chileno.html
“Atlas ilustrado del fútbol”, varios autores, Editorial Susaeta
http://www.antartica.cl/antartica/servlet/LibroServlet?action=fichaLibro&id_libro=131298
Niños pegados a los videojuegos:
“1001 videojuegos a los que hay jugar antes de morir”, Tony Mott.
http://www.feriachilenadellibro.cl/index.php/1001-videojuegos-a-los-que-hay-jugar-antes-de-morir.html
Nota: No tienes porqué comprar los libros que yo recomiendo. Son solo un ejemplo. Busca, busca, busca. Tu instinto te guiará. Y si tu hijo le tira el libro por la cabeza, no te preocupes. El libro que no le gustó a los 8 años podría ser su favorito a los 12.
Por último, tips para empezar a leer con niños pequeños:
http://www.colorincolorado.org/familias/hogar/divertidas/
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